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domingo, 9 de septiembre de 2018

6 probables falsas señales de calvicie o alopecia


Hombre preocupado por su cabello
Todo varón teme por su pelo

Todo hombre en algún momento de su vida empieza a preocuparse por su cabello, hasta el punto de desarrollar una obsesión que no lo deja vivir en paz. Es ahí cuando se empieza a buscar detalles para detectar el problema lo antes posible. No obstante, con mucha frecuencia se encuentran señales que se interpretan erróneamente como calvicies incipientes, cuando podrían no ser más que simples imperfecciones o procesos naturales del cabello. Conozcamos 6 de ellas:

1- El cabello en la ducha o almohada


La mayoría de hombres no suele prestarle gran atención a los pelos que dejan en la almohada al despertarse, ni en la ducha al finalizar su higiene capilar. No es hasta que leyeron un artículo sobre calvicie que comienzan a estar atentos al respecto. Y es así como la obsesión les lleva a pensar que se les cae más que antes, cuando la realidad (tal vez) es que tiempo atrás ni siquiera se fijaban en cuánto pelo perdían.

Aún mucha gente ignora que se considera normal perder entre 50 y 100 cabello por día (te recomendamos leer una importante precisión sobre ello). Así que si tus cabellos caídos están dentro de ese estándar diario, puedes estar tranquilo, a menos que lleves tiempo haciendo tus cuentas y en verdad hayas notado un incremento inexplicable.

Cabellos caídos en la ducha
Los pelos en la ducha siempre asustan, en especial a las mujeres


2- Las caídas estacionales


Otro punto a tener en cuenta son las famosas caídas estacionales, donde tanto varones como mujeres presentan una caída mayor a la habitual durante un tiempo determinado. Aunque no todos los cueros cabelludos son iguales, y por tanto se entiende que cualquier estación del año podría influir en un aumento de la caída, es otoño el que normalmente estimula estas anomalías en el ciclo capilar.

Obviamente, si hablamos de cueros cabelludos saludables, los pelos caídos tienen que volver a crecer una vez terminada la estación problemática.

3- Los cabellos miniaturizados


Quienes están algo más informados sobre la alopecia androgénica, saben muy bien que la caída del cabello no debería ser la primera señal de alarma, sino más bien la miniaturización. Decimos que un cabello está miniaturizado cuando es más corto y delgado que el resto de pelos. Otra señal al respecto es el cabello fino en las puntas.

Sin embargo, tenemos que recalcar que tener cabellos más finos que otros no significa necesariamente que se padezca AGA. Alrededor de un 15% de todo nuestro pelo está miniaturizado sin que signifique mayor problema. Lo anormal sería exceder ese porcentaje. 

Cabellos miniaturizados
Es normal tener un 15% de cabellos más finos que otros. 


4- El odiado remolino


El remolino, esa zona ubicada mayormente en el vertex, es la parte que más alarma genera en los recién preocupados por la calvicie. Y es normal que así sea; total, a las mujeres no se les ve por llevar el pelo largo, y los hombres no tienen ojos sobre sus cabeza para inspeccionarse a si mismos. De ahí se entiende que la primera vez que un varón ve su remolino a través de una foto, se asuste si este le parece demasiado grande. 

Naturalmente, el remolino deja ver algo de cuero cabelludo porque en dicha zona los cabellos apuntan hacia todas las direcciones. Cabe destacar que nos todos los remolinos son iguales. Hay los que son tan cerrados que se ve poco o nada de piel, como también existen los que son muy despejados y a simple vista sugieren poca densidad capilar, aunque no siempre sea el caso.

Antes de alarmarte, si tu remolino te incomoda y te da la impresión de que demuestra perdida de densidad, lo mejor es que consultes con tus familiares más cercanos, como tu madre quien de seguro te vio la cabeza desde pequeño. Ella sabrá reconocer si tu remolino ha crecido con el tiempo o si siempre estuvo igual.

Remolino en el cabello
Casi nadie conoce su remolino hasta que se hace una foto desde arriba


5- Los comentarios de los amigos


Con demasiada frecuencia, los jóvenes se empiezan a preocupar de su estado capilar gracias a los comentarios fastidiosos de un amigo. "Oye, mírate este hueco, vas a ser pelón", es la sentencia habitual en estas situaciones, haciendo referencia al remolino la mayoría de las veces. Y aunque sus palabras pueden ser acertadas, no es bueno que la víctima se adelante a los hechos.

A menos que hablemos de personas demasiado fisgonas, lo común es que nadie observe con detenimiento detalles de nuestro físico. Naturalmente es uno mismo quien se juzga con más dureza que los demás. Si te dijeron que vas a ser pelón a causa de un remolino grande o una raya en tu cabeza, piensa que quizá es la primera vez que tu amigo mira por encima de tu cabeza y no sabía que siempre has estado igual. Tú qué sabes, tal vez quien en verdad se esté pelando es él y nadie se lo ha dicho aún.

6- Las terribles y desalentadoras fotos


Cuando la obsesión por la calvicie comienza, es habitual que se haga un registro fotográfico desde todos los ángulos para detectar anomalías en la densidad. Al realizar tal tarea suele pasar que los resultados nos asustan, ya que apreciamos detalles que antes no habíamos observado. Ahí entra el ya mencionado remolino o las rayas del pelo.

Debemos tener presente que las fotos pueden exagerar los contrastes entre el cabello y la piel, mostrándonos menos pelo del que tenemos. Además, hay que considerar las características del ambiente: ¿nos estamos sacando las fotos con flash?, ¿debajo de un foco intenso?, ¿en pleno sol de verano?, ¿con el pelo mojado? Todo cuenta.

Foto de cabello bajo el sol
El exceso de luz puede llevar a fotos muy engañosas
Si la incertidumbre acerca de la alopecia androgénica no nos deja tranquilos, lo mejor siempre será acudir al dermatólogico. Y si es al tricólogo, mejor. 



lunes, 13 de agosto de 2018

¿Alopecia o impotencia? La encrucijada del finasteride



La mayoría de hombres, por lo menos hasta cierto punto de su vida, casi nunca piensa en el valor de su cabello. Pero no es hasta cuando que se empieza a caer que extrañan lo mucho que este adornaba su rostro. Es así que el finasteride se erige como la aparente solución que, sin embargo, puede tener un precio muy alto, y no para el bolsillo, sino para ese amigo que se esconde entre las piernas.

Y es que el efecto secundario más temido del finasteride es irónico por sí mismo. Los hombres quieren conservar su pelo para no perder confianza y atractivo frente a las chicas, pero, de forma paradójica, ese fármaco antiandrogénico puede atacar otros cimientos de esas mismas necesidades humanas. Conservar un buen pelo te podría dar la confianza y el atractivo para llamar la atención de esa fémina, ¿y después qué?, ¿qué ocurrirá cuando pases la noche con ella?


Una dura decisión


Entre los consumidores de finasteride, se estima que menos del 2% experimentan efectos secundarios. Hablamos de depresión, disminución de la libido, hasta ginecomastia. Y aunque los médicos aseguran que suspendiendo el tratamiento se terminan esos inconvenientes, el temor que generan es más que suficiente para que muchos varones se abstengan de consumir la pastilla.

Ahora, centrándonos en ese pequeño número de desafortunados pasan por efectos que atentan contra su capacidad amatoria (carnalmente hablando), vale ser algo empáticos. ¿Acaso la solución está en dejar el tratamiento?, ¿y el pelo qué? Aquí uno se encuentra entre la espada y la pared y piensa ¿o el cabello para peinarlo o el enano para mojarlo? Dios nos ayude.

Y es que el problema puede ser muy complejo. Hay hombres que con pelo tienen una cantidad decente de oportunidades, pero que sin él pasar a ser 100% invisibles para las mujeres. Si el finasteride les trae el efecto secundario mencionado, ¿de qué les sirve combatir su alopecia para no perder atractivo y ligar si luego tendrán problemas para concretar la faena?, ¿quién diablos quiere ligar para luego no tener temita? 


Adaptarse a las circunstancias


De seguro habrá algunos cabeza frías que tendrá el siguiente razonamiento: "Con pelo me harán caso, ya luego si las decepciono en la cama será tema aparte y quizá no tenga segunda oportunidad con la misma, pero habré ligado y podré seguir haciéndolo. Sin pelo no tendré ni lo uno, ni lo otro, nunca"

Por otro lado, cabe destacar que otros varones ven a su virilidad como algo que va más allá del número de parejas, como algo más integral y místico. Tal vez prefieren no ligar o ligar poco sin pelo, pero con su potencial intacto, en lugar de ser una especie de "eunuco con bulto", por llamarlo de algún modo. A estos hombres les es preferible tener al soldado en buena forma para la batalla, aunque no vaya a pelear al final del día, o lo haga con muy poca frecuencia. Así que deciden dejar el finasteride y aceptar su alopecia. 

Cualquier decisión es respetable, ¿tú qué decidirías si el finasteride te trae este efecto secundario?

martes, 7 de agosto de 2018

Finasteride: 6 cosas que debes saber antes de tomarlo


Bruce Willis el calvo del siglo

Desde que un hombre empieza a preocuparse por su cabello y buscar en Internet formas de combatir su caída, finasteride o finasterida comienzan a formar parte de su vocabulario. Tal vez estemos hablando de la pastilla más famosa luego del viagra y la del día siguiente, siendo considerada la piedra angular en la lucha contra la alopecia. 

Si el dermatólogo te diagnostica alopecia androgénica o calvicie común, da por hecho que te recetará finasteride. No obstante, antes de someterte a estos comprimidos debes saber lo siguiente:


1- Es un tratamiento de por vida


Igual que el minoxidil, finasteride debe ser consumido hasta que el señor de los cielos te llame a su presencia. Hablamos de una pastilla diaria toda la semana, todos los meses, todos los años, toda tu vida. Si eres de los que olvidan tomar sus pastillas cuando se enferman, probablemente tendrás muchos problemas disciplinarios en el consumo de finasteride. Buena suerte.

2- Lo más probable es que solo te funcione un tiempo y hasta cierto punto


Eficacia del finasteride

La mayoría de consumidores que siguen este tratamiento, o por lo menos los que se toman la molestia de documentarlo a lo largo del tiempo, registran que a los dos años se alcanza el máximo nivel de recuperación capilar. Es decir, si empezaste a tomar finasteride cuando ya perdiste un 70% de tu pelo, entonces la pastilla te hará pasar de "casi calvo" a "precalvo". Ni sueñes con recuperar tu melena.  

Por otro lado, lo más frustrante de estos tratamientos, en especial cuando te funcionan de maravilla, es que suelen tener fecha de caducidad a corto o mediano plazo. Una gran parte de pacientes cuenta que luego de algún tiempo (pueden ser dos, tres, o cinco años) la pastilla deja de tener efecto y la alopecia vuelve a atacar con notoriedad, casi como si no se estuviese consumiendo nada. Y claro, también están los que llevan diez años disfrutando de buen pelo gracias a la medicación.


3- Puede tener efectos secundarios muy graves


Finasterida ginecomastia

Quien se haya tomado la molestia de averiguar más sobre esta pastilla, de seguro escuchó sobre ciertos posibles "problemillas": disfunción erectil, depresión o hasta incluso ginecomastia. En efecto, estos son inconvenientes que solo afectarían a una pequeña minoría, eso según las estadísticas oficiales hechas por las propias farmaceúticas.

Si eres de los desgraciados que pasa por estos problemas, te puedes despedir de ellos (y de tu pelo también) suspendiendo el tratamiento. Pero antes es recomendable que visites a un médico para asegurarte de que no estás pasando por una sugestión.


4- No es cosa de juego, es un tratamiento hormonal


Foro Recuperar el Pelo

Muchos de quienes deciden no usar finasterida, a pesar de que eso signifique seguir perdiendo pelo, argumentan que jugar con el equilibrio hormonal natural de sus cuerpos puede traer consecuencias negativas en el futuro. Y si pensamos en lo que algunos usuarios cuentan en foros, les podemos dar la razón en gran manera.

La DHT afecta el crecimiento normal y sano del cabello, pero en sí no representa mayores problemas para el cuerpo humano más allá de la estética capilar. Por tanto, influir de forma artificial en nuestros propios químicos internos puede ser un juego peligroso, ¿verdad? En fin, eso solo puedes sopesarlo tú según que tanto te preocupe el pelo, qué tanto navegues en foros sobre recuperar pelo y qué tan afortunado te consideres para no entrar en esa minoría que sufre problemas después.


5- Piensa en el temido braing fog


El braing fog es el efecto más temido del finasteride y supuestamente solo le ocurre a una pequeña minoría. Siendo concretos, este término se refiere a cuadros de atontamiento, ansiedad, irritabilidad y atención dispersa que afectan seriamente la calidad de la concentración y vida en general. En Internet es usual encontrarse con usuarios denunciando estos terribles síntomas.

Los defensores del finasteride argumentan que, aunque no se puede negar la existencia de consumidores desafortunados que pasan por este efecto, estas víctimas generan una falsa percepción en torno a la pastilla que solo produce alarmismo. Y bueno, no se puede negar que su lógica tiene sentido a pesar de ser cuestionable. 

Básicamente, dicen que los millones de consumidores de finasteride que experimentan buenos resultados, no sienten la necesidad de estar presumiendo y creando hilos sobre su pelo o sobre lo normal que marcha su vida diaria. Son solo los que tuvieron mala suerte quienes se vuelven compulsivos escribiendo en foros sobre lo mal que les fue y que, según ellos, le irá a los demás con el tratamiento.

Como fuere, eso del brain fog no suena nada bien. En cualquier caso, se supone que el problema desparece suspendiendo el tratamiento.


6- No todas las marcas traen los mismos resultados


Como sucede con cualquier medicamento, existen muchas marcas de finasteride en el mercado. Las más famosas son Propecia, Proscar y Folcres. Cada una tiene muchos clientes, pero es común leer en los foros experiencias bastante dispares. Mientras que a unos les funcionaba mejor una marca, al momento de probar con otra, todos los buenos frutos se venieron abajo. ¿Por qué ocurre tal cosa?

Todas las marcas usan los mismos compuestos en sus productos, sino dejaríamos de hablar de finasteride y pasaríamos a hablar de un derivado o alguna otra cosa. Sin embargo, sucede que cada marca tiene sus propios incipientes y no todos los organismos son iguales. El cuerpo de una persona puede ser muy receptivo ante los incipientes de determinada marca, pero no así con los de otra. 

¿Cómo saber cuál marca te conviene? Pues por desgracia solo queda probar. Dicho todo esto, ya sabes todo lo que necesitas tener en la cabeza antes de tomar una decisión sobre el tratamiento.


viernes, 3 de agosto de 2018

La calvicie te hace ver más gordo, más viejo y más feo

Una de las mayores hipocresías sociales que existen gira en torno a lo alopecia. El grueso de personas te dirá que perder el cabello no es tan malo, al mismo tiempo que usan expresiones como "¡ese pelado de m...! o "¡put... calvo!" cuando sienten la necesidad de agredir a un individuo carente de pelo en la cabeza, cualquiera sea el motivo. Y por si esto fuera poco, las mujeres hacen de esta hipocresía algo más evidente, porque las mismas quienes rechazan calvos son las que dicen que lamentarse por el otoño capilar es superficialidad.


Carecer de pelo te hace ver más gordo


Calvo gordo

En fin, a propósito de esto, seguro te has percatado que en los gimnasios hay un gran porcentaje de calvos ejercitándose, completamente mentalizados en tener un cuerpo que les permita acceder a una vida dionisíaca. ¿A qué se debe esto? Simple, gracias a la falta de un pelo voluminoso en la cabeza, todos los detalles del resto de tu cuerpo cobrarán mayor presencia para la gente. Tu cuerpo de perezoso, barriga cervezera, pectorales caídos, rollos, o incluso delgadez, etc, por más leves que sean, ya no pasarán desapercibidos. 

Dependiendo de qué tan bien te caiga un peinado (y de que tengas pelo para ello), tu flacura o gordura puede verse algo compensada por un rostro joven y con melena. Sin embargo, debido a la falta de cabello tu presencia deja simplemente mucho qué desear. Si eres gordo te ves más gordo, si eres flaco luces enfermizo. ¿Qué hacer frente a ello? Bueno, los gimnasios revelan que muchos prefieren volverse clientes de dichos establecimientos, con el fin de cultivar un cuerpo que intimide a quienes pretendan burlarse de sus peladas, además de hacer que las chicas sientan lujuria por sus bíceps, en lugar de asco por sus cabezas de rodilla.


Sin cabello te ves más viejo, como alrededor de diez años mayor


William, un calvo de la realeza
El Príncipe William dice aceptar su calvicie. Pero claro, con semejante pasta y estatus, cualquiera.

Si has estado en la mili o simplemente te rapaste porque sí, de seguro te has percatado de algo muy interesante en tus fotos: Aun siendo del mismo año, la foto donde llevas el pelo casi al ras del cuero cabelludo muestra una versión más madura (entrada en años) que esa otra donde el cabello te tapa buena parte de la frente, haciendo que parezca una diferencia de casi cinco años. Y es lógico, porque mientras más despejada tengas la frente, más viejo te verás. Imagina que te afeitas toda la cabeza o se te cae todo el pelo a causa de la alopecia androgenética. Pues asume al menos diez años de más.

Por desgracia, perder el cabello es algo bastante asociado al envejecimiento (es raro ver varones ancianos con una melena densa y voluminosa), aunque con más frecuencia de la esperada también le ocurra a personas jóvenes o de mediana edad. No en balde se dice que un hombre calvo envejece muy lento, y no porque tenga una prolongada apariencia juvenil, sino porque siempre se ve viejo. Aparenta más o menos la misma edad entre los 25 y 50 años.


El otoño capilar te brinda un aspecto menos atractivo


La falta de pelo afea a la persona

Verse más gordo, más viejo, con las orejas salidas, con los ojos más chicos, la nariz más grande, la frente que no finaliza hasta donde comienza la nuca, etc, naturalmente te resta altos niveles de atractivo. Y eso implica fuertes daños al éxito afectivo, sexual, social e incluso laboral en trabajos de cara al público. De ahí el gran temor de de los hombres por quedarse calvos. No es cualquier cosa como la sociedad hipócritamente quiere hacer ver en ciertas facetas políticamente correctas. Es un problema real para la mayoría de hombres que la padecen.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Todo el mundo está destinado a perder buena parte de su cabello


Sí, no importa si no tienes ningún patrón de calvicie entre tus ancestros. Da igual que seas hombre o mujer, que tus folículos capilares sean inmunes a la DHT, que seas vegano, que te eches un litro de minoxidil o te comas diez pastillas de finasterida al día. La vida te hará perder pelo de cualquier forma. Los años no pasan en vano y, así como la edad se nota en las arrugas, también se nota en la densidad capilar y no solo en las canas.

Vale, si no tienes antecedentes alopécicos, puede que jamás llegues a ser calvo, pero estarás condenado a tener un cabello ralo en determinado momento de tu vida adulta, con mucha mayor probabilidad en tu vejez. Tu cuero cabelludo será visible a la vista desde varios puntos y no hay ninguna hormona que tenga la culpa de ello, sino que es parte de la vida misma.

Por supuesto, esto no significa que dé igual perder pelo de viejo que ser medianamente joven y ya padecer alopecia androgenética. Nadie niega que lo segundo es mucho peor, porque mientras el envejecimiento te hace perder densidad capilar de forma progresiva a lo largo de varias décadas, la alopecia te va quitando buena parte del pelo en pocos años, en mayor o menor medida dependiendo de la sensibilidad a los andrógenos.

No obstante, lo que este texto trata de decir es que de todas maneras debes aceptar la idea de que el pelo solo lo tienes prestado, por decirlo de algún modo. No siempre serás el melenudo que ahora eres, o que fuiste si has sido condenado con el AGA y ya vienes perdiendo mucha densidad. Todo tu cabello o gran parte de él se caerá para no volver, sin importar lo que hagas.

¿Eso quiere decir que es mejor dejar que las cosas pasen? Claro que no, si sospechas que tienes alopecia hereditaria, consúltalo con un dermatólogo para que diagnostique. Si sientes que tienes menos densidad que hace algunos años, igual anda a dicho especialista para ver qué te dice. Nadie habla de resignación.

Aliméntate bien, haz deporte y cualquier cosa que pueda cuidar tu pelo, porque de una u otra forma, por más mínima que sea, ayudará. Sin embargo, es importante que de forma parelela aprendas a no aferrarte a tus rizos porque no siempre estarán ahí con la misma fuerza ni color. ¿Acaso alguna vez has visto señores de 40, 50 o más con cabelleras de quinceañeros?, ¿cuándo fue la última vez que viste a una cincuentona con el cabello de un caramelito de 18 años? 

De lo anterior anterior se desprende que, mientras mayor seas, menos debe acomplejarte perder cabello. Desde cierto punto de vista, si amas mucho tenerlo, lo que sí te debería acomplejar es carecer de la solvencia económica para recurrir a un implante o una prótesis capilar en tu madurez.